Design Thinking

Al hablar del design thinking se hace referencia a una metodología o a un proceso, que básicamente se puede resumir en un cambio de la búsqueda de la información, cuyo enfoque principal está centrado en resolver las necesidades del usuario o personas. Este método tiene su origen con Thomas Edison, el creador de la bombilla eléctrica; sin embargo al crear y descubrir la bombilla Edison estaba ideando a la vez un sistema global para que funcionará perfectamente. Para ello tuvo que considerar las necesidades y preferencias de los usuarios. Esto marca una pauta importante ya que para que surja innovación es necesario observar y conocer la necesidad del usuario a profundidad, es por esto que el método de Edison fue de los primeros con una filosofía de innovación y diseño centrada en las personas.

Otro aporte que Edison hizo a esta metodología fue su enfoque basado en el trabajo en equipo para la innovación, este genio rompió el mito del genio inventor solitario, rodeándose de gente y profesionales para crear un equipo multidisciplinario para el desarrollo de ideas nuevas. Esto deja claro que el pensamiento de diseño no depende únicamente de una persona, sino que requiere de un equipo amplio con experiencias en distintos campos, lo que permite ampliar el panorama de posibilidades ante una problemática planteada. Según Tim Brown, CEO y presidente de la empresa de diseño IDEO en California, es importante incluir dentro del equipo de investigación y diseño a personas que tengan una personalidad de un pensador de diseño, cuyas características resaltan las siguientes:

  • Empatía: Ser capaz de imaginar al mundo desde diferentes perspectivas.
  • Pensamiento Integrador: capaz de ver aspectos sobresalientes de un problema para crear soluciones novedosas de las ya existentes.
  • Optimismo: Suponer soluciones mejores a las existentes, aunque las limitaciones de un problema sean difíciles.
  • Experimentalismo: Formulan preguntas y exploran las limitaciones en forma creativa para tomar decisiones nuevas.
  • Colaboración: No simplemente trabajan en conjunto con otras disciplinas, sino que tienen experiencia en más de una disciplina.

Esta última característica es la que enriquece el proceso de diseño, dejando el papel individual a uno más colectivo en el cual se logra ampliar el conocimiento para determinado problema. Por otro lado puede decirse que el design thinking puede convertirse en una herramienta muy útil para generar innovación aplicada a procesos, servicios, productos o estrategias de venta. Hoy en día en el mercado actual, existe una gran competencia por parte de las pequeñas y grandes empresas de lograr satisfacer las necesidades de sus clientes, para ello se hace necesario una diferenciación en sus productos y servicios. Es ahí en donde entra el papel del diseñador el cual en épocas anteriores los diseñadores eran encargados en convertir una idea ya desarrollada en una más atractiva para el consumidor, sin embargo eso hoy en día no es suficiente. El papel del diseñador hoy en día es el de crear ideas que satisfagan esas necesidades del consumidor pero que a su vez genere un valor agregado.
Por lo tanto, el pensamiento de diseño puede producir innovaciones más allá de lo estético, es un proceso en el cual se llega a conocer tanto al usuario o al consumidor que nos permite identificar un aspecto de la conducta humana para después convertirlo en un valor agregado para el cliente y un beneficio para el negocio. Tim Brown define a este proceso como un sistema de espacios en el cual se ejecutan distintas actividades relacionadas, las cuales en conjunto forman la innovación. Según la escuela de diseño, decirse que el proceso conlleva las siguientes etapas: empatizar, definir, idear, prototipar y evaluar. estas etapas no son lineales, ya que es un proceso en el que no hay una estructura específica para cada problema.
Como conclusión cabe destacar que el diseño ya no es solamente algo estético, algo superficial o algo visible, el diseño va más allá de un estilo o forma, es por medio del diseño que se pueden crear servicios y productos que cumplan y satisfagan una necesidad específica, pero que a su vez tenga una innovación y pueda generar un valor agregado al usuario por medio de emociones y deseos, para lo cual es necesario aplicar herramientas como el design thinking.

” Un buen diseño satisface tanto nuestras necesidades como nuestros deseos”
Tim Brown.